|

“Dios es mi refugio y fortaleza, poderoso defensor en el peligro, por eso no temo aunque tiemble la tierra y los montes se desplomen en el mar, que hiervan y bramen sus olas, que sacudan a los montes con su furia. El Señor de los Ejércitos está conmigo, mi alcázar es el Dios de Jacob”
(Salmo 46 (45)
|